Mosaico inspirado en la Madonnina de Ferruzzi
Micromosaico que representa la Madonna del Ferruzzi, una de las imágenes marianas más queridas y reconocidas, que con el tiempo se ha convertido en un símbolo universal de maternidad y protección.
También conocida como la Madonna de las Calles, esta figura ha acompañado durante generaciones la fe sencilla y cotidiana de comunidades enteras.
El gesto con el que la Madonna sostiene al niño evoca una idea de acogida que trasciende el tiempo, arraigada en una espiritualidad auténtica y profundamente humana.
Es una imagen que habla de cuidado, confianza y una presencia constante en el camino humano.
Realizada artesanalmente por la artista Alessandra Narducci utilizando la antigua técnica del micromosaico filato, la obra transmite delicadeza e intensidad espiritual, creada a pocos pasos de la Plaza de San Pedro.
Una obra de alto valor espiritual y artístico, naturalmente adecuada para interiores privados, colecciones personales y espacios habitados, convirtiéndose en una presencia tranquila y duradera en la vida de quienes la acogen.